lunes, 10 de octubre de 2011


FIN



No quisiera matar falsos arlequines,

pero tengo un cuchillo entre mis manos apuntándome el pecho,

un filo deseoso de escribir profunda la palabra fin.

Un día lluvioso..

El momento perfecto para no dejar huellas,

que nadie sepa,

que soy yo el asesino de mi propia existencia.

No te alarmes,

no haré perder tu tiempo en velatorios,

ni en esparcir cenizas,

ni en escuchar en cementerios textos en los que quepa vida.

Psicópatas en serie,

coleccionistas de almas,

ya no perdáis fuerzas en buscar la mía

Se que yo me puse el gorro,

pero tú le diste su alegría,

haces sonar con sus cascabeles la más preciada melodía.

¿Y ahora?

Quizá prefiera quedarme en sus silencios,

entregado a la más absurda melancolía.

Volveré a nacer mañana,

entre partos de amor,

ya sabes,

de los que no llegan a nada.

Te veré con mi alma nueva,

recién lavada.

Abrazare tus abrazos fuerte,

con los ojos cerrados,

para recordar mejor tu cara.

Como recordaré con ansia nuestros mundos,

los de los arlequines,

y las hadas.



Alfonso Teullet

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